martes, 8 de octubre de 2013

LA NO-VIOLENCIA ES LA SEMILLA DE LA DEMOCRACIA

Felicito al Senador Sanz la ecuanimidad, tranquilidad y paz con la cual se ha comportado por tantos años. Veo en él la semilla de una conducta digna, serena, tranquila -- y ahora, ¡por fin!, una acción decidida, valiente, clara, digna y enraizada en el amor y la Fe.
Semilla de un liderazgo sano, solido, silencioso, imparable -- radicalmente, serenamente, distinta al radicalismo soberbio, agresivo, arrogante, violenta, maleada, corrupta, insincera, hipócrita o comprometida de ciertas autoridades locales y nacionales del oficialismo y de oposición quienes caerán, tarde o temprano, como víctimas de toda la maldad que han sembrado.
Es una buena señal, una que genera esperanza y luz. Felicidades y fuerza Senador, no se eche Usted ya más para atrás. Ya cruzo la línea -- ahora sin miedo y sin claudicar, hasta reconquistar el AMOR como fuerza vital del desarrollo de Cochabamba, corazón de Bolivia, y aporte de nuestra región al desarrollo sostenible, con armonía y en paz, de BOLIVIA, AMÉRICA y el MUNDO.
Con respeto a este comentario y video y al incidente que ocurrió recién en Cbba:

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El bloqueo de calles es un acto de fuerza ilegitima e ilegal en la mayoría de los países democráticos y civilizados pues es un acto de fuerza que busca imponer, a la fuerza, la opinión de un grupo de ciudadanos en contra de los derechos de otros ciudadanos. Por lo tanto ES UNA MEDIDA EQUIVOCADA, NO EFECTIVA Y MORALMENTE ILEGÍTIMA DE DEFENSA DE LA DEMOCRACIA.

La defensa de la democracia DEBE BASARSE EN LA NO VIOLENCIA. La integridad moral de la democracia reside en la acción NO VIOLENTA. Si la defensa de la democracia se apoya en cualquier acto de violencia, por mínima que sea, pierde su legitimidad.

Entiendo la frustración, la rabia, el dolor del ciudadano y del líder que asume hace años la lucha por la democracia y los derechos fundamentales en Bolivia. Felicito a Norma Alicia Pierola Valdez, Henry Rojas E, Rodrigo Valdivia Gómez y demás conciudadanos y compatriotas que asumen esta lucha, pero a la vez les recuerdo, aunque no les guste, que la violencia solo engendra violencia. El mínimo acto de violencia verbal, emocional, psicológica o física -- desde una simple palabra, un insulto, un empujón, un sopapo o lo que fuera -- es semilla de violencia.

La diferencia entre el Dr. Martin Luther King, Mahatma Gandhi, Vaclav Havel y Aung Saan Suu Kyi y otros grandes defensores de la democracia y de la lucha no-violenta por un lado, y de las personas contra quienes luchaban, por otra, reside precisamente en este simple PRINCIPIO y PRACTICA: La NO VIOLENCIA, cero violencia, el abstenerse de cualquier tipo de violencia.

No creo haber visto un solo instante en la magna biografía de Mahatma Gandhi en la cual él, sujeto a grandes abusos y viendo muerte y heridos por todos lados, haya reaccionado con violencia. Fue justamente su capacidad de enfrentar con total fortaleza, paciencia, ecuanimidad y no violencia la actitud violenta de otros lo que le dio la fuerza moral para liderar un movimiento que sin un solo disparo desarmo y forzó el retiro del Imperio Británico de la India.

Si quieren lograr un cambio verdadero en Bolivia, deben enfrentar a la violencia del autoritarismo y del totalitarismo con ese mismo espíritu. De lo contrario, será en vano su lucha -- terminaran como victimas directos o indirectos de la represión y la violencia o peor, podrían aportar directa o indirectamente a que otras personas sean agredidas, heridas o encarceladas.

La NO VIOLENCIA, la TOLERANCIA, la PAZ, la EMPATÍA, el RESPETO y demás valores fundamentales del espíritu democrático residen en lo más intimo del corazón y de la mente de cada ser humano. Nadie puede violar o alterar esos valores si uno mismo las cultiva y no permite a los demás violar esa integridad. Una actitud torpe, beligerante, intolerante, violenta, de abuso u otra forma de falta de empatía y de respeto hacia los demás --- hacia otros conciudadanos, hacia la Policía o hacia cualquier autoridad, ser humano o ser vivo -- es semilla de violencia. Por esto, los grandes exponentes y ejemplos de la actitud y del espíritu democrático, de la justicia, del derecho y de la lucha no violenta siempre entendieron que la lucha contra toda injusticia o dictadura solamente tiene un solo campo de batalla: en el propio ser, en el corazón y en la mente de uno mismo. No es ni en la calle, ni en el parlamento ni en la prisión que se libra la batalla principal, sino entre el miedo y la fe, entre la desesperación, la frustración, la impaciencia y la intolerancia que tiran por un lado y la empatía, la fuerza, la fe, el amor, el perdón y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás que tiran por otro cuando uno se encuentra en una situación como la que se ve en este video (y tantas otras que han ocurrido en Bolivia en años recientes).

Con manifestaciones como estas, lamentablemente queda una cierta ambigüedad moral y de poder -- sino un directo rechazo a sus acciones, en especial de parte de quienes no están alineados con Ustedes o dudan de sus intenciones o no entienden su lucha.

En cambio una lucha no violenta integra, inteligente, real hace todo lo posible para evitar el uso de la violencia como instrumento. Espero entiendan el espíritu y la intención de mi mensaje y que esta sirva para aportar a la recuperación y fortalecimiento de la democracia en Bolivia.

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Con luz, paz y amor para todas y todos -- agredidos y agresores, de un lado de la calle y de las barreras, uniformes y trajes y del otro, de un lado del espectro político y del otro. Se equivocan las autoridades del Gobierno que piensan que están liderando un "verdadero proceso de cambio" o una "revolución en democracia" a través del uso de la violencia, como también se equivocan quienes pretender conquistar respeto, libertad, tolerancia y justicia a través de la violencia.

Debe parar la violencia ahora, antes de que algún acto de barbarie genere una espiral imparable, llevando a Bolivia por la vorágine de la insensatez y la locura de la violencia que ha tragado a tantas sociedades a través de los siglos.